· Estado. El Estado se concibe como
asociación de dominación con carácter institucional que ha tratado, con éxito,
de monopolizar dentro de un territorio la violencia física legítima como medio
de dominación y que, a este fin, ha reunido todos los medios materiales en
manos de su dirigente y ha expropiado a todos los funcionarios estamentales que
antes disponían de ellos por derecho propio, sustituyéndolos con sus propias
jerarquías supremas (Weber, 1914).
Una acepción más conceptualizada que nos ofrece la Real Academia de la Lengua
Española (DRAE) dice que: “el Estado
es cada uno de los estamentos en que se
dividía el cuerpo social; como el eclesiástico, el de nobles, el de plebeyos,
etc.”
·
Sistema Político.
Según William Lapierre, un sistema político es una serie total de acción, es
decir, un conjunto de procesos para tomar decisiones que conciernen a la
totalidad de una sociedad específica. Un sistema político es un sistema de
relaciones existentes en sociedades libres que realizan roles de integración y
adaptación; tanto en el interior de la sociedad, como en el exterior con otras
sociedades mediante el uso de la violencia más o menos legítima (Almond,
1976).
·
Poder. El Diccionario del
Español de México (DEM), editado por el Colegio de México, define el poder como
“tener algo o alguien la capacidad, la
fuerza o el derecho de hacer algo: poder mirar, poder
trabajar, poder caminar, poder golpear, poder
ordenar, poder salir, poder descansar”. El diccionario
Larousse dice que: “el poder es la facultad para ejercer el mando, gobierno o dominio sobre
estados, provincias, o un colectivo cualquiera.” Para Hobbes (1648), el poder no es el hombre, sino los medios que este
posee para obtener un bien futuro que sea manifiesto.
·
Poder Político. Pelayo
García dice que el poder político es
un poder que capacita a la sociedad para establecer relaciones regulares y
normativas con otras sociedades, es decir, poder hacer concordados con la
Iglesia o alianzas con extranjeros por ejemplo a fin de que exista una
preservación de la soberanía. Para
Niklas Luhmann, el poder político es sinónimo de poder financiero, poder
económico. Los recursos que tenga un cierto sector de la sociedad la legitima de facto para tener poder político.
·
Legitimidad. La
etimología de esta palabra es del latín legitimus
que quiere decir: conforme a las leyes. La
DRAE ofrece otras acepciones: Cierto,
genuino y verdadero y que es de la ley o calidad debida.
·
Gobierno. El DEM dice que gobierno es un conjunto de órganos e instituciones,
con facultades y responsabilidades determinadas por las leyes, creados para
atender la función pública de un país. Rousseau, dentro de su obra El Contrato Social, página 82, lo define como un cuerpo
intermediario establecido entre los súbditos y el soberano para su recíproca
correspondencia, encargado de la ejecución de las leyes y el mantenimiento de
la libertad, tanto civil como política.
·
Democracia. El
diccionario Larousse lo define como un “régimen político en el que el pueblo participa en el
gobierno de un país, mediante la elección de sus representantes”. Platón la define en una de las tres formas de gobierno
(monarquía, aristocracia y democracia), siendo ésta última la más desarrollada.
·
Soberanía. La
DRAE lo define: “Autoridad suprema del
poder político”. Para Rousseau, la soberanía es un aparato dialéctico que
funciona mediante leyes emanadas del pueblo hacia los magistrados designados.
La soberanía es la voluntad general del pueblo materializado en un pequeño
sector social.
·
Opinión Pública. Según
Habermas, la opinión pública es la idea de un individuo o una sociedad
referente a un fenómeno o acción social o de hechos que sean de su propio
interés. La etimología de este concepto tiene sus raíces en el latín opinor que se traduce al español como opinar y del griego pinyoo que significa saber. Entonces, una acepción acercada de las
raíces etimológicas pueden dar la conclusión de que la opinión pública
significa el conocimiento de un
individuo o de la sociedad acerca de un fenómeno o acción social.
·
Cultura Política. La
definición de este concepto es abstracta, por ejemplo, Montesquieu, llevó a
cabo un análisis de lo que significa una cultura
política, en donde dice que es la relación y diferencia con los ciertos
órganos o partes morfológicas de las sociedades políticas. El Instituto de
Investigaciones Jurídicas de la UNAM (IIJ) lo define como “una forma de la
sociedad para construirse frente al mundo y organizarse frente al poder.
Conjunto de elementos que configuran la percepción subjetiva de una población
respecto al poder”.
·
Comunicación Política. La raíz etimológica de este concepto parte del
significado de la palabra comunicación viene
del latín communicatio, correspondencia
entre dos o más personas. Y la palabra política
que viene del latín politicus que
significa cortés con frialdad pero con certeza, según el DRAE. La comunicación
política es una paradoja, no es la política, pero se produce en la comunicación
política (Morató, 2006).
·
Ideología. Para
el DRAE, ideología es un “conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una
persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político,
etc.” El DEM lo define como “Manera de pensar que determina la actitud y la interpretación de la
realidad; conjunto de ideas, opiniones o valores que constituyen la visión del
mundo de una época, de una sociedad o de un grupo de personas”.
·
Plaza Pública. Marcelo
Rivero menciona que una plaza pública es un territorio físico que representa
el núcleo cultural, comercial y político de una sociedad. “Las asambleas de ciudadanos se desarrollaban en ese espacio”. La
oratoria y la retórica son las principales herramientas. Los antiguos griegos
utilizaban las ágoras como plazas públicas. De cierta manera, es un lugar para
discutir leyes y definir el futuro de un pueblo de una manera formal (Morató,
2004).
·
Nuevo Espacio Público. Para Georgina Isabel Campos Cortés, doctora emérita en
sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana, un nuevo espacio público
es un espacio de libertad en cuanto a los temas
comentados. Es un espacio dedicado a las ideas y realizadas por estas mismas.
El Estado lo convierte, entonces, en un garante del interés general. En El nuevo espacio, público se aborda el problema de la comunicación
política en la sociedad moderna, en la que los medios de comunicación masiva,
en específico la televisión, adquieren relevancia en la formación de la opinión
pública por la democratización, en lo que se refiere a su uso, dando lugar a
una redefinición del espacio público (Robles, 2011).
Bibliografía. Recuperado
el 20 de diciembre 2013.
Max Weber, “La política como vocación”, en su libro El político y el científico,
trad. F. Rubio Llorente, Madrid, Alianza, 5ª ed., 1979, (p. 92).
Jean William Lapierre, El Análisis de los Sistemas Políticos páginas 38-45, Editorial Península, Barcelona, 1976.
Gabriel Almond y James Samuel Coleman, The Politics in the developing areas, página 7, Princeton Press. Princeton, 1960.
Jürgen
Habermas (1962). Historia
y crítica de la opinión pública. La transformación estructural de la vida
pública. México y Barcelona: Editorial Gustavo Gili, 1986.
Manuel Castells, Comunicación y Poder, Siglo XXI, México,
2009.
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